“una Mujer dedicada al desarrollo
Cultural de Cartagena y del País”
Actualmente La Chica Morales representa a La Unión Latina, un organismo internacional con sede en París, encargado de promover y difundir la herencia común de las identidades del mundo latino. Al mismo Tiempo hace parte de OLACCHI un esfuerzo internacional que tiene que ver con la protección de los centros históricos del mundo y América Latina especialmente. Forma parte del Concejo del observatorio de Turismo Cultural de una universidad española, y es miembro del Concejo Asesor de la Universidad los Libertadores. Organiza durante todo el año la Feria de Artesanías Exportables Hotel Almirante Estelar, que se lleva con gran éxito en plena temporada de enero, en la ciudad; todo esto sin descuidar nunca su Galería de Arte y Marquetería con la que esta cumpliendo 20 años de trabajo.
Personalidad
La Chica Morales es una mujer bella con una personalidad amable pero arrolladora, fue madre muy joven de dos hermosas niñas; Juliana la hija mayor se graduó el año pasado en la Universidad de la Sorbona de París de Historiadora del Arte, y Catalina, la menor, estudia en Bogotá Negocios Internacionales. Con ellas mantiene una relación de profunda amistad y han sido siempre soporte y apoyo de todas las actividades que emprende.
Durante su gestión como ministra de Cultura de Colombia se destacan proyectos importantes para Cartagena como: El Salón Nacional de Artistas que se realizó en el Museo de Arte Moderno y en el Claustro La Merced; evento macro que contó con la presencia de ocho conferencistas internacionales, y se utilizaron espacios públicos como escenario, generando todo un ambiente cultural de talla internacional en plena temporada de vacaciones que contó con la puesta en escena de operas, zarzuela, zanqueros, teatro callejero, etc.
La restauración del Retablo Mayor de la Catedral y del Palacio de la Inquisición, fueron obras que se iniciaron dentro de su gestión ministerial. El Festival de cine en su versión 42 obtuvo todo el apoyo económico solicitado por primera vez. La realización del Seminario Internacional para la revitalización de los Centro Históricos en América Latina y el Caribe al que asistieron expertos de todo el mundo y que dejo como resultado la elaboración de un documento ideal, fue sin lugar a dudas una gran gestión. Se conformo en esa época la primera sala concertada de teatro para Cartagena. A través del Plan de Concertación se lograron recursos para las actividades del Teatro Heredia, el Museo de Arte Moderno, la casa de la Cultura de Cartagena y la Sociedad de Mejoras Públicas. Se brindo apoyo a varios artistas locales para participar en exposiciones y festivales de Venecia y Cuba, se declaro bien de interés cultural nacional al edificio del banco de la República, se apoyo técnicamente el CDROM de las conferencias de Eduardo Lemaitre, se realizo la reunión de ministros y altas autoridades de la Cultura en América, y se reconocieron los esfuerzos de grandes personalidades del quehacer cultural de la ciudad entre muchos otros logros de esta valiosa gestión.
Tratar de enumerar en estas páginas todos los logros y gestiones culturales alcanzados por Araceli Morales para Cartagena, sería una tarea muy larga, puesto que son el fruto de una vida dedicada a hacer crecer su ciudad Culturalmente. Y fue este impulso interno lo que la llevó finalmente, de una gestión desinteresada y comprometida a nivel regional al Ministerio de la Cultura de Colombia. Desde ahí procuro con el lema “La cultura le declara la Paz a Colombia” aportar de manera coherente y firme, la posibilidad, de que la cultura fuera la herramienta para la conciliación y el perdón, propiciando la creación de una sociedad plural, como garantía para construir un proyecto colectivo de convivencia, paz y equidad. Iniciativa que sin duda alguna debería seguir vigente, a pesar de no encontrar el respaldo oficial para su continuidad.
La Chica Morales lamenta de su gestión, no poder concluir con éxito y por falta de apoyo local la restauración del Teatro Calamarí y del Teatro Cartagena. Con recursos destinados no se pudo realizar la restauración del cementerio de Manga y tampoco fue posible dotar de aire acondicionado al Museo de arte Moderno de Cartagena, a pesar de tener presupuesto y diseños arquitectónicos de las obras completas. En todos los casos el desconocimiento y la negligencia frustraron grandes iniciativas como la de acomodar un terreno par formar un centro cultural en Bocagrande.
Sin embargo que admirable y especial resulta esta vida dedicada al servicio de la cultura. Cuantas oportunidades ha brindado con generosidad, y cuanto esfuerzo aún en cosecha debemos agradecer a esta Mujer incansable y firme que no se tiene ni intimida ante el progreso, y que por el contrario, es fuente de energía y motor vital para el desarrollo de proyectos de interés común de Cartagena. |